Review de “Oppenheimer”

Mañana debuta en cines la esperada y nueva película de Christopher Nolan, “Oppenheimer“. La misma es una biopic del, para bien o mal, recordado físico Julius Robert Oppenheimer y más precisamente está basada en el libro de “American Prometheus: The Triumph and Tragedy of J. Robert Oppenheimer”, escrito por Kai Bird junto a Martin J. Sherwin, publicado en 2005.

Luego de varios films con argumentos un tanto alejados de la realidad, como “The Prestige” o “Inception”, Nolan traslada al espectador a la representación de una época y un momento histórico de la humanidad. Y hay que reconocer que el director vuelve a sorprender con su propuesta, esta vez mostrando una nueva faceta más orientada a lo documental. A su vez, viniendo de producciones con mucha acción, no resulta muy difícil pensar por qué decidió hacer una cinta de este tema y personaje en particular, cuando los seres humanos mismos demostraron que no se necesitan superpoderes o ser Bane en el Gotham City Stadium, para causar una explosión inimaginable.

A lo largo de las tres horas de duración del film, veremos a Cillian Murphy interpretar a Oppenheimer en diferentes momentos de su vida, como en su formación educativa y ya como un consagrado físico, por ejemplo. Seremos testigos de sus logros y de los obstáculos que se le fueron presentando en su vida, pero personalmente me llamó la atención lo bien representada que está su pasión por querer conocer y comprender de todo, más, especialmente en la etapa inicial del largometraje.

Así como por su gran labor, incluida su transformación física, Cillian podría ser nominado tranquilamente a varios premios, el elenco que lo acompaña no se queda atrás. Emily Blunt y Robert Downey Jr. son dos grandes coprotagonistas que se lucen con sus papeles de Kitty Oppenheimer y Lewis Strauss, respectivamente. Junto a ellos como parte de este impresionante reparto también están Matt Damon, Florence Pugh, Josh Hartnett, Tom Conti, Casey Affleck, Matthew Modine y hasta Gary Oldman, Rami Malek y Kenneth Branagh dicen presente en el film.

Como detalle adicional, siempre es agradable ver artistas que vuelven a coincidir en nuevos proyectos, como sucede aquí con Murphy-Oldman-Nolan, Blunt-Murphy o Blunt-Damon, Affleck-Damon, por mencionar algunos reencuentros.

El guión sin dudas es otro elemento destacable. Ya desde el comienzo, ciertas frases y líneas de diálogo vislumbran la seriedad del tema, y más adelante reflejarán la fluctuación de la importancia entre las personas una vez cumplidos ciertos objetivos o la marca que pueden llegar a dejar ciertas palabras. Además algo a destacar es la incorporación casi precisa de pequeños discursos que fueron dichos y documentados verdaderamente en aquel entonces. Eso sí, hay muchos nombres y apellidos que se irán mencionando, así que hay que estar bien atentos para no perdernos conclusiones, ni relaciones entre los personajes.

Desde el aspecto narrativo, por momentos la trama irá dando saltos temporales pero se comprende bien en qué tiempo nos vamos ubicando cada vez, y la labor del equipo de maquillaje es un factor clave para ello. También se debe reconocer el trabajo de ambientación y vestuario, ya que al ser una historia que sucedió hace más de 75 años, es necesario adecuarse a las modas, automóviles y hasta micrófonos que se utilizaban en las salas de conferencias. Así mismo varias de las locaciones elegidas para filmar fueron lo más precisas posibles, al reunirse el staff en Nuevo México y en las cercanías del campus de Berkeley.

En cuanto a la banda sonora, fue compuesta por Ludwig Göransson y nuevamente realizó un excelente trabajo. Curiosamente durante casi toda la cinta, la música y/o el sonido siempre está presente de alguna forma u otra.

Oppenheimer fue filmada con cámaras IMAX y, de acuerdo a lo registrado, es la primer película que incorpora escenas en blanco y negro en este formato. Gratamente, pudimos verla en el IMAX y es una experiencia muy agradable, más habiendo sido filmada para ese estilo de pantalla. En relación a cómo está grabada, cabe destacar que Nolan prefirió replicar las escenas de acción de manera real, sin acudir al CGI.

Para ir finalizando, les recuerdo que tengan presente que tiene una duración de tres horas, un detalle no menor, aunque vale la pena. Oppenheimer fue venerado por muchos y jamás perdonado por quizás muchos más, y en el largometraje se muestran también otros costados quizás no tan recordados o conocidos.

Publicada originalmente el 19 de Julio de 2023, en Instagram.